Creado por una familia veterinaria, no por una empresa tech
Artiprax existe por un perro llamado Freddy — y un fallo del sistema que nunca debió ocurrir.
Fernando y Freddy — el perro que inspiró Artiprax
Freddy era un Shar Pei diagnosticado con una neumonía severa. Le dieron meses de vida. Pero con años de atención veterinaria dedicada, Freddy desafió todos los pronósticos y vivió una vida plena y feliz durante más de siete años.
Entonces, una noche, ocurrió una emergencia médica. A pesar de haber acudido siempre al mismo hospital veterinario, los historiales clínicos estaban enterrados en un sistema que hacía casi imposible acceder a ellos con rapidez. El equipo no pudo recuperar el historial de Freddy a tiempo. No lo logró.
Tras años luchando por mantenerlo con vida, perdimos a Freddy por un problema que no tenía nada que ver con la medicina — y todo que ver con sistemas de documentación rotos.
"Creamos Artiprax para que ningún equipo veterinario tenga que enfrentarse a esa situación de nuevo. Mejores historiales clínicos, escritos en segundos, accesibles cuando más importan. Esto no es solo un producto para nosotros — es una promesa."
— Fernando, cofundador de Artiprax